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La Presciencia de Dios (Lec. 11)

"Porque a los que antes conoció (griego: proginosko), también predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo" (Ro. 8:29).

"No ha desechado Dios a su pueblo, al cual antes conoció (griego: proginosko)" (Ro. 11:2).

"Así que vosotros, oh amados, sabiendo (griego: proginosko) esto de antemano" (2 P. 3:17)

"Ellos me conocen (griego: proginosko) desde antes" (Hch. 26:5).

"Ya ordenado (destinado) (griego: proginosko) de antes de la fundación del mundo" (1 P. 1:20).

"A éste, entregado por determinado consejo y providencia (griego: prognosis) de Dios" (Hch. 2:23).

"Elegidos según la presencia (griego: prognosis) de Dios Padre" (1 P. 1:2).

En esta lista de textos tenemos cada pasaje en el Nuevo Testamento que usa la palabra griega "presciencia". Vale la pena notar que es usada cinco veces como un verbo y dos veces como un sustantivo. En la forma de un verbo, es usada tres veces para referirse a Dios y dos veces para referirse al hombre. En uno de los textos en que se refiere a Dios, la palabra es traducida como "ordenar" o "destinar" (1 P. 1:20).
Es nuestro juicio personal que prácticamente, no existe otra doctrina que haya sido más malentendida, que la doctrina de la presciencia de Dios. Es importante tomar en cuenta que el significado de los términos bíblicos, no puede ser determinado por el uso popular, ni por la definición dada en los diccionarios humanos; sino más bien por el uso dado en las Santas Escrituras. Tenemos la tendencia de asumir que conocemos el significado de una palabra específica, aún cuando no hemos probado nuestra definición comprobándola en una concordancia. Si preguntamos a una persona común cuál es el significado de la palabra "carne", la persona nos responderá de inmediato que significa el cuerpo del hombre o de un animal. Pero la palabra no siempre tiene ese significado. En las Escrituras la palabra "carne" se refiere frecuentemente a la naturaleza pecaminosa o carnal. (Vea Ro. 7:18, 13:14, Fil. 3:3). La mayoría de la gente piensa que la palabra "mundo" significa la raza humana, cuando en realidad son pocas las veces que tienen ese significado en las Escrituras. Vea Jn. 15:18-19, Ro. 11:13, Jn. 17:9, 1 Jn. 5:19, C. H. Spurgeon dice que la palabra "mundo" es usada cuando menos en siete u ocho formas distintas en las Escrituras. Tome también por ejemplo la palabra "inmortalidad". La idea popular es que la palabra se refiere a la indestructibilidad del alma. Pero la palabra nunca es usada con referencia al alma; sino que siempre se refiere al cuerpo. (Vea 1 Co. 15:53-54, 2 Ti. 1:10).

LA PRESCIENCIA ES UN ATRIBUTO DIVINO

Un reciente estudio sobre este tema provocó la cuestión, si la presciencia debería ser considerada como un atributo divino. Un atributo divino es una cualidad que pertenece a la naturaleza de Dios, una de sus perfecciones personales, y algo que pertenece en forma inherente a su carácter o naturaleza. Por ejemplo, el amor, la misericordia, la gracia y la sabiduría son cualidades de la naturaleza divina, y por lo tanto son considerados atributos. Después de analizarlo más a fondo, hemos llegado a la conclusión que presciencia es tanto un atributo como un acto divino. Cuando la palabra es usada en el sentido popular (y este es el sentido en el que la mayoría de la gente la usa) se refiere al conocimiento que Dios tiene de los eventos antes de que estos sucedan. En este sentido la "presciencia" es uno de los atributos divinos tales como el amor, la misericordia, la sabiduría y la gracia.

LA PRESCIENCIA COMO UN ACTO DIVINO

La palabra presciencia tal como es usada en la Biblia, no necesariamente se refiere a una cualidad o atributo de la naturaleza divina; sino que también es usada en el sentido de un acto divino. Por ejemplo, no diríamos que la predestinación y la elección son atributos divinos, sino más bien que son actos divinos. La presciencia cuando se refiere a los eventos es un atributo; pero cuando se refiere a las personas, entonces es un acto inmanente de Dios (Es decir, un acto realizado dentro de la naturaleza divina). Esta es la diferencia entre la naturaleza divina y las actividades divinas; entre lo que Dios es y lo que Dios hace. La presciencia, cuando es considerada como un atributo, es una rama de la omnisciencia divina; y cuando la consideramos como un acto, es una parte de los decretos divinos.
The International Standard Bible Encyclopedia en el artículo sobre la presciencia, escrito por C. W. Hodge, dice precisamente lo que estamos tratando de explicar. El lector puede compartir la siguiente declaración con lo que ya hemos dicho:
La palabra "presciencia" tiene dos significados. Es un término usado en Teología para denotar el conocimiento anticipado de Dios. Es decir, su conocimiento del curso entero de los eventos, que desde la perspectiva humana son todavía futuros. También es usada en la Versión Autorizada del inglés para traducir las palabras griegas del Nuevo Testamento "proginoskein" y "prognosis". En este sentido la palabra se acerca mucho a la idea de preordenar o predestinar. En el sentido de conocer de antemano, la presciencia es simplemente un aspecto de la omnisciencia divina. En las Escrituras, el conocimiento divino es perfecto, es decir, Dios es omnisciente.

PRESCIENCIA Y PREORDENACIÓN (predestinación)

Cuando la presciencia se refiere a un acto divino, es prácticamente igual a la predestinación. Veamos nuevamente el comentario del Dr. Hodge:
Cuando la presciencia de Dios es afirmada en el Nuevo Testamento, en los textos en donde las palabras griegas son proginoskein y prognosis, la idea es más que el mero hecho de saber de antemano lo que va a pasar. Tanto el verbo como el sustantivo, se acercan mucho a la idea de preordenar, y prácticamente tienen esa idea cuando ocurren en los pasajes que usan estas palabras. Por ejemplo, en 1 P. 1:20 se traduce como 'preordenar' o 'destinar'.
Cuando la 'presciencia' se refiere a eventos, aún incluyendo los actos libres de los hombres, significa el conocimiento anticipado que Dios tiene. Pero cuando se refiere a personas, significa mirar con favor, y de esta manera denota no simplemente un conocimiento anticipado, sino también un afecto por la persona en consideración. La palabra 'presciencia' no está en el Antiguo Testamento, pero la palabra "conocer" ocurre frecuentemente, y muchas veces tiene el significado de amar, escoger o predestinar".
"Ellos hicieron reyes, mas no por mí; constituyeron príncipes, mas y no lo supe: de su plata y de su oro hicieron ídolos para sí, para ser talados" (Os. 8:4). "Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te di por profeta a las gentes" (Jer. 1:5). "A vosotros solamente he conocido de todas las familias de la tierra; por tanto visitaré contra vosotros todas vuestras maldades" (Am. 3:2). "Porque Jehová conoce el camino de los justos; mas la senda de los malos perecerá" (Sal. 1:6). En estos pasajes no es presciencia (es decir saber o conocer acerca de estas personas); sino más bien, es un significado que implica preordenación y afecto. La palabra conocer en el Nuevo Testamento frecuentemente tiene el mismo sentido. "Y entonces les protestaré: Nunca os conocí, apartaos de mí, obradores de maldad" (Mt. 7:23). Esto quiere decir que no los conoció en forma salvífica. "Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen" (Jn. 10:14). "Mas si alguno ama a Dios, el tal es conocido de él" (1 Co. 8:3) y otra vez "Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos" (2 Ti. 2:19). En estos versículos el conocimiento de Cristo está limitado solamente a los que son salvos y por lo tanto, no puede significar el mero hecho de conocer o saber acerca de estas personas. Sino más bien, tener afecto por esas personas. Dios tiene conocimiento acerca de todos; no hay ningún límite respecto al conocimiento que El tiene de las personas. Entonces, queda comprobado que el significado en estos pasajes es algo más que un mero conocimiento.
Ahora, la "presciencia" de personas significa un preconocimiento con un propósito benigno. Significa conocer con la intención de bendecir. Para Dios, preconocer a una persona, significa mirarla con favor y con el propósito de salvarla. Porque los preconocidos están destinados a ser finalmente glorificados, porque Dios los conoció de antemano con este propósito. El primer acto de benevolencia divina hacia los pecadores, es el de conocerlos anticipadamente. Y este previo conocimiento de ellos, es el fundamente (históricamente hablando) de todas las bendiciones subsecuentes. "Porque a los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo" (Ro. 8:29).
Dios miró a los pobres pecadores con favor inmerecido y determinó que serían conformados a la imagen de su glorioso Hijo. "No ha desechado Dios a su pueblo, al cual antes conoció" (Ro. 11:2). En este versículo A. T. Robertson en su libro de Imágenes Verbales del Nuevo Testamento comenta lo siguiente sobre este texto: "Probablemente el sentido hebreo es el de "elección de antemano". La nación de Israel era el pueblo escogido de Dios, y por ello, todos los individuos pertenecientes a El podrían ser rechazados".
Aquí el Dr. Robertson hace que la palabra "preconocer" signifique escoger de antemano. Aquellos a quines Dios miró con favor inmerecido desde la eternidad, no serán rechazados en el presente ni tampoco en el futuro. Estos son los que fueron "Elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo" (1 P. 1:2). En este versículo la elección está basada en el preconocimiento de Dios el Padre. Aquellos que el Padre miraba con favor inmerecido, fueron elegidos para la obediencia de la fe y para ser rociados con la sangre de Jesucristo. Y esta obediencia es el resultado del poder santificador del Espíritu Santo. Y el lector debe notar y recordar, que la elección es para salvación, y que esta salvación no puede ser recibida sin la fe en la sangre de Cristo Jesús. Los elegidos han de ser justificados, y esta justificación ha de ser recibida por medio de la fe. (Vea Ro. 5:1, 3:28, 4:5, etc).
Para ser exactos y críticos, yo considero que, aunque el preconocimiento divino está íntimamente relacionado con tales palabras como elección, predestinación y preordenación; que sin embargo, tiene un significado distinto y propio. El orden divino en Ro. 8:29-30 es preconocimiento, predestinación, llamamiento, justificación y glorificación. El orden en 1 P. 1:2 es preconocimiento, elección y santificación. Entonces, los que fueron conocidos de antemano, son elegidos, predestinados, llamados, justificados, santificados y glorificados. Y puesto que cada aspecto de la salvación es de gracia, entonces, la presciencia divina de personas es su favor inmerecido y amor por los pobres pecadores. Y debido a su favor inmerecido hacia ellos, entonces El los escoge para salvación, los predestina para la adopción de hijos, los llama por su gracia, los justifica por gracia mediante la fe en la sangre de Su Hijo, los santifica por Su Espíritu y los glorificará en su Venida. Que cada lector ponga toda diligencia para hacer firme su llamamiento y elección (2 P. 1:10).